Son delicias que crecen espontáneamente en los campos. Son parte de la cocina local desde la antigüedad, siendo una parte importante de la identidad culinaria y cultural de estas tierras del sur. El origen de su uso en la cocina, se llevó a cabo en tiempos de privación. En esos momentos la gente más humilde recurrieron a los productos silvestres que utilizados con el pan hacían sopas, “açordas” y “migas”. Hoy en día son iguarias de un sabor único que atraen a muchos a la región del Alentejo.

Espárragos silvestres

El espárrago silvestre (Asparagus lenuifolius) es difícil de cosechar. Protegido por las espinas de la planta, su cosecha requiere manos entrenadas y los ojos afilados. Se encuentran en los campos, entre enero y marzo después de las lluvias. Sobre la mesa se sirven tradicionalmente envuelto en huevos o en “migas” de pan.

Setas

El arte de saber buscar setas no es para todos.  Por estas tierras la especie más común es la Amanita ponderosa conocido por “silarca” o “tortulho”. Ponerse al día después de la lluvia a principios de primavera. Por aquí se cocinan con los huevos o a la plancha con sal y poleo.

Tuberas – Trufas

Se llaman túberas, tubras o criadilhas (Terfezia spp). Estas trufas blancas son hongos que crecen en silencio junto a las raíces de jara. Acaso se recogen entre febrero y marzo después de las lluvias. Pero hay que tener ojo, ver la tierra agrietada y cavar en la superficie para encontrar el tesoro. La preparación en la cocina es laboriosa, pero su sutil sabor y textura únicos justifican el trabajo. En la cocina se hacen con huevos revueltos y con las “migas”, pero la sopa de trufa es un manjar inolvidable

En Mértola hay varios restaurantes, casas de comida y tabernas que ofrecen platos con estas delicias, en particular, espárragos y trufas.

Conocer de los restaurantes aquí