A la historia de los pueblos grabada en los escritos antiguos y en las ruinas y artefactos descubiertos por la mano del hombre se le añade la historia de los valles, los altiplanos y planicies que dan forma a un territorio que por su singularidad y riqueza natural está calificado hoy en día como Parque Natural del Valle del Guadiana. Aquí la geografía está marcada por los valles que amparan el lecho accidentado del gran río del sur y de sus afluentes. A estos valles se les une de forma sublime el paisaje del Alentejo de los montes de encina y de los campos de cereales. En esta amplia área de un Alentejo árido y profundo, todavía tímido de presencia humana, encuentra su refugio una variedad riquísima de vida salvaje que la mirada de quien por aquí pasa aún puede atestiguar.