CENTRO HISTÓRICO DE MÉRTOLA Y NÚCLEOS DEL MUSEO DE MÉRTOLA

Láncese a este viaje en el tiempo y descubra el legado de la historia en los trazos de las casas, en el canto de las voces, en los oficios y en las frases, en los aromas y los gustos y en el rostro de las personas que encuentra por el camino.

Para ver| Monumentos nacionales: Antigua mezquita/iglesia; Castillo de Mértola; Torre del Río. Núcleos Museológicos: Alcazaba de Nértola; Arte Islámica; Arte Sacro; Basílica Paleocristiana; Casa de Mértola; Casa Romana; Forja del herrero; Taller de tejeduría; Torre del Homenaje.

MINA DE SANTO DOMINGO: LA RUTA DEL MINERAL

El área minera de Santo Domingo, integrada en la Faja Pirítica Ibérica, ha sido un lugar codiciado desde la antigüedad para la extracción de mineral. Su explotación moderna empezó en 1858 por iniciativa de la compañía de minería “Mason & Barry” y se mantuvo hasta 1966, tras unos 108 años de explotación habitual. La Ruta del Mineral evoca el pasado reciente de la mina en un trayecto que recorre las calles de la localidad de la mina de Santo Domingo, los caminos del antiguo complejo minero, continua a lo largo de la antigua vía del tren y acaba en la aldea de Pomarão, donde se encontraba el antiguo puerto fluvial de escurrimiento del mineral.

Ruta del mineral
Recorrido entre el corte de la mina y Pomarão que reproduce el ciclo del mineral en las épocas de mucho trabajo en la mina. Un museo a cielo abierto que marca las varias fases de la explotación y transformación del mineral. Puntos de interés: corte de la mina, cabrestante, talleres, antigua vía férrea, estación de trituración de Moitinha, planicie del Gamo, Pomarão.

PULO DO LOBO

El Salto del lobo es el corazón del Parque Natural del valle del Guadiana. En esta catarata de 16 metros (el principal accidente geológico de este gran río del sur), se siente la acción de las fuerzas de la tierra que van amoldándose al valle del río creando una garganta de roca que va subiendo el río en la dirección de su nacimiento. En este apartado, vive y procrea la cigüeña negra, el águila real y el búho real. En el entorno, el matorral mediterráneo se llena de olores y colores. El encanto de este lugar es incomparable y bien podemos imaginar a un lobo saltando en el punto más estrecho de las márgenes. El salto es geología, es paisaje, es biodiversidad y también es un símbolo del inconformismo de un río que no desiste en la búsqueda del mar que hay más sur.

PLAYA FLUVIAL DE LA MINA DE SANTO DOMINGOS

El descubrimiento que hace aquel que accede desde Mértola por la carretera N265 es sorprendente: un extenso espejo de agua limpia y en calma enmarcado por la sombra de los árboles y en una de sus márgenes una playa fluvial de arena blanca. En un principio fue construido para abastecer a la población y a los mineros, hoy en día este gran embalse asume otras funciones de carácter más bien recreativo. La temporada de baño comienza el 15 de junio y termina el 15 de septiembre, pero la playa es un sitio para estar durante todo el año.

Clasificación: Playa accesible; bandera azul 2013; playa con calidad de oro 2012.

Condiciones: Playa vigilada; merenderos y zona de barbacoa, aparcamiento para vehículos ligeros, caravanas y coches, bar e instalaciones sanitarias, anfiteatro al aire libre, parque infantil, zonas peatonales, alquiler de canoas.

La temporada de baño va del 15 de junio al 15 de septiembre. El área de la playa fluvial está administrada por el Ayuntamiento de Mértola.

FESTIVAL ISLÁMICO DE MÉRTOLA

La Mértola islámica durante los días del Festival es una mezcla de sonidos de aquí y de allá, del otro lado del mediterráneo. En el “souk” (zoco), el cuero, las chilavas, el incienso, el sándalo, el té de menta, las especias y la mezcla de voces árabes y lusitanas dan un color, un aroma y una melodía especial a las calles cubiertas de toldos; el refugio perfecto para la luz del sol. La música en estos días celebra el encuentro de culturas y entre las voces del cante alentejano se oyen acordes de laúdes y el golpeteo de una darbuka. Las noches del festival son una clara invitación a descubrir nuevos sonidos: en la ribera, en el castillo, en la plaza o en cualquier rincón de la villa, las noches están hechas de más música, de música nueva, llena de ritmos a veces fulgurantes otras más intimistas de artistas de todo el mundo árabe. Aquí se enaltece a través de la música una comunidad receptiva para la diferencia, el descubrimiento, la experimentación, el diálogo y el celebrar la convivencia entre personas.

El festival se celebra cada 2 años en el mes de mayo.